En un rincón donde el tiempo se detiene, horneamos felicidad cada mañana.
Café de especialidad y masa madre fermentada con paciencia.
Mantequilla francesa laminada a mano, relleno de crema de almendras y tostado a la perfección.
Pan de masa madre, aguacate smash, rabanitos, semillas de girasol y aceite de oliva.
Húmedo, especiado y cubierto con nuestro frosting especial de queso crema y nueces.
Creemos que el buen café no debe apresurarse. Ven con tu libro favorito, tu portátil o tu mejor compañía. Aquí, la prisa se queda en la puerta.